Lo Pequeño es Hermoso

Lo Pequeño es Hermoso

Este libro es una colección de ensayos del economista alemán Ernst Friedrich Schumacher; aun cuando es un libro relativamente viejo (1973) tiene la actualidad de un clásico.

De hecho según el suplemento literario del diario británico “The Times” es uno de los 100 libros más influyentes publicados después de la Segunda Guerra Mundial. La idea que le da nombre al libro, es una crítica al gigantismo del paradigma prevaleciente del desarrollo, el cual produce organizaciones, empresas, máquinas y tecnologías más y más grandes y deshumanizantes; en contraste, Schumacher hace una apología de las tecnologías a escala humana y de las organizaciones e instituciones pequeñas en las que la mayoría de la gente se conozca y se importe. El sugerente subtítulo en inglés (inexistente en la edición en español), “economía como si la gente importara”, es un buen resumen del espíritu general del libro;  a través de éste nos muestra cómo el paradigma de desarrollo y crecimiento ilimitado no sólo es insostenible sino, como estrategia económica, es inviable; lo anterior debido a que los recursos naturales son utilizados y dilapidados como si fueran gasto corriente, cuando en realidad deberían ser vistos como capital. Schumacher afirma que una estrategia tal llevaría a la ruina a cualquier negocio, que es exactamente hacia donde se dirige la humanidad en términos ambientales y sociales con el modelo económico prevaleciente. Aun cuando a lo largo de la obra continuamente deja ver su cristianismo humanista, dedica un capítulo a la “economía budista”, la cual se centra en la filosofía del camino medio de esta tradición espiritual, así como en la noción de “suficiencia” y la interdependencia de todos los seres, así, se trata de una economía moral  basada en la reciprocidad y la contención de los deseos; lo anterior en contraste con la economía individualista y siempre en busca del siguiente “satisfactor” de occidente. Sin embargo el quid del problema que él identifica en el actual modelo económico es el de la escala, desde su punto de vista tenemos que regresar a escalas más manejables, a la escala de las necesidades humanas y no de las necesidades de las grandes corporaciones; en términos de tecnología y maquinaria, esta tiene que ser sencilla, barata, fácilmente apropiable y reparable, tecnología que dignifique, no que  deshumanice a su usuario (seguro “Fritz” estaría de acuerdo en que la bicicleta es un buen ejemplo de tal tipo de tecnología). A este tipo de tecnología le llamó tecnología intermedia, en el ejemplo de la bicicleta, ésta es mucho más sofisticada que andar a pie, pero mucho más sencilla y amigable que manejar un convertible. La tecnología intermedia se basa en la simplicidad y la no violencia y en el uso de energía renovable.

E. F. Schumacher
E. F. Schumacher (Photo credit: Wikipedia)

Uno de sus tópicos recurrentes es el de la crisis energética por venir (recordemos que el libro es de principios de los 70s), que aunque la humanidad ha podido sortear hasta ahora con el continuo descubrimiento de yacimientos petroleros, no podemos (ni debemos) esperar que esto continúe indefinidamente. Todos sabemos que los combustibles fósiles son un recurso no renovable y que la tasa del crecimiento de la demanda de estos es exponencial, pero como individuos y como sociedades actuamos como si esto no fuera así. Las consecuencias para el tren de vida de nuestras sociedades consumistas occidentales en un escenario de suministro decadente de hidrocarburos es prácticamente post apocalíptico. Es a la luz de este escenario quizá no tan lejano, que la idea de escalas manejables y humanas de tecnología, comunidad  y consumo cobren mucho más sentido

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