¿Cómo elaborar una propuesta de proyecto?

Una propuesta de proyecto debe ser un documento sintético, pero a la vez “sexy”, que comunique de manera efectiva los principales puntos que quieres transmitir al financiador. Aquí te damos una sugerencias para cerrar el trato!

El primer paso para acceder a un financiamiento para ejecutar un proyecto, es captar la atención del financiador a partir de un perfil o propuesta de proyecto. Muchas veces este documento será suficiente como marco, algunas otras tendrás que elaborar algo más robusto a través de, por ejemplo, un marco lógico o las propias instrucciones que el financiador te solicite.

Entonces, este primer documento tiene que enganchar al cliente o posible financiador, por lo que tienes que construirlo pensando en lo que él o ella quiere que le des de información. Por lo tanto, siempre piensa desde lo que el cliente quiere: ¿Cuál es la información mínima necesaria que está buscando? ¿Qué problema quiere solucionar con la consultoría o proyecto? ¿Porqué te tendría que elegir a ti o a tu organización? etc. Obviamente siempre tendrás que actuar desde tus propios valores, experiencia  y capacidades; si estas dos visiones no empatan, posiblemente no sea buena idea concursar para este proyecto.

A continuación algunos puntos o temas alrededor de los cuales puedes construir tu propuesta:

Narrativa-storytelling: Este no es un punto que deba estar explícitamente abordado en el documento, más bien se refiere al propósito y visión que mueve al proyecto y motiva tu participación en él. Está narrativa o relato, debe ser el motor que mueve todas las decisiones importantes del proyecto, desde las contrataciones de colaboradores, hasta la elección del territorio, etc. Aquí un post sobre la importancia de una buena narrativa o storytelling en proyectos de desarrollo.

Abstract o resumen ejecutivo: Muy probablemente la tuya no sea la única propuesta que un tomador de decisiones reciba, por lo que es posible que no se tome la molestia de leerlas todas de principio a fin. De ahí la importancia de construir un abstract o resumen ejecutivo atractivo, ya que quizá sea lo único que será leído del documento. De tal forma que éste debe ser sintético por una parte, pero  al mismo tiempo debe englobar los aspectos más importantes de la propuesta, pero sobretodo captar la atención y enganchar, de forma que el lector quiera leer el resto de la propuesta. Intenta elaborarlo a través de la forma en que responderías a las Preguntas más Frecuentes (FAQs) que pienses pueda hacer un financiador, por ejemplo: ¿En qué consiste el proyecto? ¿Dónde se llevará a cabo? ¿Qué problemas pretende resolver?¿Cómo? ¿Porqué tú o tu organización son los más indicados para llevarla a cabo? ¿qué impactos pretende lograr? ¿Cuánto dinero se necesita?

Contexto: Puede también entenderse como parte de la narrativa del proyecto visto como un relato. Es decir, dale la información mínima necesaria (no más, no menos) a tu lector, para poder entender y engancharse con el problema. Es decir características geográficas, ambientales, demográficas, sociales, culturales, económicas, etc.

Problemática: Una vez que has puesto el escenario, es hora de establecer el problema que quieres abordar o solucionar. Es importante detectarlo lo más claramente posible y ser concreto en su presentación. Si el contexto fue suficientemente claro, la problemática se inferirá sola, así que en este apartado solamente la harás explícita.

Justificación: De nuevo, si has logrado hasta ahora seguir un hilo narrativo congruente, la justificación será autoevidente. La justificación tiene que responder porqué es necesario tomar acción respecto a la problemática. Igualmente, debe ser una  frase o una idea concreta y contundente.

Descripción de la propuesta: Ya has puesto el contexto, descrito la problemática, justificado la puesta en acción, ahora es el momento de describir cómo pretendes poner manos a la obra. Este es el punto culminante del documento, debes ser capaz de proponer una forma innovadora y convincente de resolver el problema que has planteado. Es un apartado metodológico, sin embargo no aburras a tu lector con detalles muy específicos de tus herramientas e instrumentos, solo dale suficiente información para convencerlo de que son eficaces  para el caso.

Semblanza curricular: El sitio donde puedes presentar este apartado puede variar, puedes ponerlo como parte/continuación del contexto o parte/continuación de la descripción de la propuesta, o inclusive al final del documento. Lo importante de él reside en que es el momento en que te presentas, describes tu trabajo y trayectoria, y en suma, te posicionas como el candidato ideal para llevar a cabo el proyecto (es decir, tú o tu organización).  Sin embargo, como todo en este documento, debe ser un apartado conciso y efectivo; es preferible que dejes al lector con ganas de saber más y aportes algunos links a páginas personales como tu página web, blog o perfil en linkedin.

Objetivo general: Debes construir una frase muy concreta que describa el propósito global del proyecto. Debe contener las ideas principales de la problemática, la justificación y la descripción del proyecto.

Objetivos específicos: Aquí “tejemos más fino”, este apartado describe los hitos que debemos lograr, o las actividades que debemos llevar a cabo para lograr el objetivo general. En este punto tiene más peso las especificidades metodológicas de la Descripción de la Propuesta.

Población meta: Es importante segmentar exactamente los beneficiarios de nuestro proyecto; es necesario identificarlos lo mejor posible, idealmente con cifras, es decir tanto decir cuántos son, sus características demográficas y otros datos importantes como Índice de Desarrollo Humano, Nivel de Pobreza, Marginación, etc.

Actividades: A partir de la descripción de la propuesta, puedes desglosar las actividades concretas que planeas realizar, es decir, talleres, encuestas, entrevistas, grupos focales, salidas a campo, transectos, etc… Descríbelas en cantidad y contenido.

 Calendario: Es importante que estas actividades las proyectes en el tiempo. Sin embargo ten cuidado en no echarte la soga al cuello, es decir, no propongas fechas de inicio y terminación de acuerdo  al calendario “normal”, en vez de esto propón, por ejemplo, que el trabajo se iniciará a partir de la aprobación del proyecto; así puedes proponer actividades a partir de la semana 1 después de aprobado el proyecto, semana 2, semana 3…

Impactos esperados: ¿Qué mejoras podemos esperar por nuestro proyecto en nuestra población meta o territorio seleccionado? ¿Cuántas personas saldrán de la pobreza? ¿Cuántas hectáreas de bosque serán conservadas? etc. Se refiere a los resultados del proceso.

Resultados/productos esperados: Este apartado se refiere a entregables o productos convenidos entre el equipo técnico (tú o tu organización) y el financiador; es decir, informes, relatorías memorias fotográficas, etc.

Propuesta económica: Existen varias consideraciones que tomar en cuenta en este tema ¿Cobrarás por proyecto o por hora trabajada? ¿Solo cobrarás por tus honorarios o todo el costo del proyecto (materiales, viajes, viáticos, etc)? ¿Cómo calcularás tus honorarios? Todo esto será objeto de un post siguiente.

Suerte!

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