¿Cómo propiciar un ambiente participativo en un taller? Dinámicas rompe hielo

El concepto clave al impartir un taller participativo, es precisamente que sea realmente participativo. Esto parece ser una obviedad, pero nada es más frustrante que darte cuenta que mientras te esfuerzas por lograr el objetivo de tu taller,  tu auditorio te mira con “cara de póker” o está cabeceando de fastidio.

Entonces ¿cómo puedes propiciar un ambiente abierto y participativo en tus asistentes? Apela a su emociones, hazlos moverse, hazlos reírse y sobretodo propicia que ell@s te hagan reír a ti.IMG_0284

Las dinámicas rompe hielo tienen de manera fundamental este propósito, hacer un rompimiento entre la cotidianidad del día y asumir la actitud necesaria para generar conocimiento colectivo para emprender procesos.

A continuación te proponemos algunas dinámicas rompe hielo. En todas ellas el primer paso es explicarles a los asistentes que la motivación de estas dinámicas es propiciar un ambiente relajado, de camaradería y participativo.

*Ojo* Es muy importante conocer previamente cuál es el perfil de los asistentes al taller, ya que habrá cierto tipo de audiencia que no sea muy receptiva a este tipo de dinámicas; en personas que se toman muy en serio o son muy reservadas es posible que este tipo de ejercicios tengan un efecto contraproducente.


Dinámica “Murió pedro”

Esta dinámica es similar al juego del teléfono descompuesto, con la diferencia de que todo el mundo escucha cómo una historia se va deformando cuando pasa de una persona a otra.

Paso 1. Se forma una rueda entre los participantes.

Paso 2. El facilitador explicar la dinámica, y la ejemplifica con el primer participante a su izquierda. Para ello empieza diciéndole a esta persona:

  • “Fulanito, murió pedro”
  • Este le responde “no me digas Zutanito, ¿Y cómo murió?” (es importante que los participantes vayan repitiendo los nombres de sus interlocutores, ya que es además una manera de que todos se vayan conociendo y aprendiéndose sus nombres).
  • “Fíjate que murió de tal y tal forma” El facilitador empieza contando una historia de cómo murió el pobre Pedro.

Paso 3. El primer interlocutor del facilitador debe a su vez  repetir la dinámica con quien esté a su izquierda, pero tendrá que agregar matices y más color a la misma.

Paso 4. La misma dinámica se repetirá hasta que el último participante cuente la historia al propio facilitador.

*Ojo* Es una dinámica que no funciona ni con muchos ni con muy pocos participantes, funciona bien con entre 10 y 20-25 personas aproximadamente.


Conejos y conejeras

Este es un juego muy dinámico y de mucho movimiento. Puede funcionar tanto para romper el hielo, como para reanimar al grupo cuando el ánimo comienza a bajar (por ejemplo después de comer).

Se juega en varios equipos de 3 personas.

Se ponen 2 personas tomándose de las manos y otra persona al centro de ambas. Las 2 personas tomadas de las manos son las CONEJERAS y la persona del dentro es el CONEJO.

La intención del juego es ir cambiando de lugar tanto a los conejos como a las conejeras cuando el facilitador dé la orden.

El facilitador (o algún participante que quede fuera) es quien da las órdenes: cuando dice CONEJOS, éstos salen de sus conejeras a buscar una nueva conejera, las conejeras a su vez alzan los brazos hasta que otro conejo entre.

Ningún conejo se puede quedar en las mismas conejeras.

Cuando el facilitador  dice CONEJERAS las conejeras (siempre tomadas de las mandos) son las que se mueven buscando un conejo nuevo y los conejos se quedan parados en su lugar hasta que lleguen nuevas conejeras.

Cuando el facilitador diga: TODOS REVUELTOS todos se cambian de posición, los conejos pueden ser ahora conejeras y las conejeras conejos, pero siempre tienen que ser 3 en el equipo.


Mi nombre-nahual

Es una dinámica muy corta que sirve cuando hay mucha gente o se tiene poco tiempo.

Con base en la lista de asistencia, previamente llenada, cada participante pasará por una etiqueta adhesiva con su nombre y tendrá que nombrar un animal que empiece con la primera letra de su nombre. Así mismo tendrá que explicar por qué eligió ese animal. Nadie puede repetir la elección de animal.


Refranes por delante y por detrás

Se les pedirá a los participantes que digan un refrán (no a todos, a unos 5 máximo). Después se les explicará que cada refrán está compuesto de dos partes, ejemplo: “camarón que se duerme, se lo lleva la corriente” Parte 1: camarón que se duerme. Parte 2: se lo lleva la corriente. “Más vale pájaro en mano, que ciento volando” Parte 1: más vale pájaro en mano. Parte 2: que ciento volando. Una vez que esto quede claro se les pedirá que repitan sus refranes pero después de la primera parte agregarán la frase “por delante” y después de la segunda parte la frase “por detrás”.

  • Ejemplo:
  • “camarón que se duerme”- “por delante” –“se lo lleva la corriente”- “por detrás”.
  • ““más vale pájaro en mano”- “por delante”-“que ciento volando”-“por detrás”.

Esta dinámica tiene la intensión de provocar la participación y mover a la risa, de esta manera los participantes se sentirán más relajados. Obviamente es una dinámica que se presta para el doble sentido, por lo que es muy importante que el facilitador use su criterio para decidir cuándo no es prudente aplicar la misma.


El cerillo

Esta es una dinámica que tiene doble propósito: que los participantes se presenten y por la forma en que lo hacen romper el hielo entre los mismos.

Se forma una rueda entre los participantes. El facilitador llevará consigo una cajita con cerillos. Empezando por el facilitador y hacia el lado izquierdo, cada persona encenderá un cerillo en su turno y mientras dure la llama deberá decir su nombre, a qué se dedica y sus expectativas del taller. Esta dinámica sirve para que, en grupos relativamente grandes, todos se presenten y participen; cada asistente tendrá solo una oportunidad de presentarse con un solo cerillo, como algunos no alcanzarán ni a decir su nombre esto será causa de risa entre los demás asistentes, lo que propiciará un clima más relajado; también suele pasar que una persona termine de presentarse antes de que se acabe el cerillo, por lo que se le debe alentar a que siga hablando hasta que se extinga la llana. Al final se les pueda dar oportunidad a los que no terminaron de presentarse de hacerlo brevemente.


La telaraña

El facilitador debe comenzar presentándose en voz alta (nombre, lugar de procedencia y profesión) y hacer una reflexión sobre los temas del taller,  toma la punta del ovillo y se lo arroja a otra persona, esta persona debe también presentarse y dar su opinión en voz alta, y así sucesivamente hasta que todos los participantes concluyan con su presentación. posteriormente la telaraña tiene que desenredarse comenzando con el último que se presentó y terminando con el primero. Al final se hace una reflexión sobre las redes entre personas y qué pasa si alguno o algunos sueltan las redes, el facilitador puede guiar la reflexión hacia la cuestión del capital social en los proyectos de desarrollo. Esta dinámica también es apropiada para dar cierre al taller.


Es relativamente sencillo inventar nuevas dinámicas rompe hielo, solo hay que tener en mente que éstas deben ser breves, divertidas, propiciar la participación de tod@s los participantes e, idealmente, propiciar que se muevan, se rían y se la pasen bien. Una buena dinámica rompe hielo relaja tanto a los asistentes  como al facilitador y pone el tono para un taller más entretenido y participativo para todos.

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